domingo, 8 de marzo de 2009

CETRERIA EN EL AICM
















Para evitar accidentes como el acuatizaje en el río Hudson, provocado por aves que se metieron en las turbinas de un avión, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) aplica un operativo especial permanente llamado Plan de Manejo, Control y Desalojo de Avifauna y Roedores.




Datos de la coordinación de riesgo por fauna en el AICM revelan que en 2008 se logró el retiro de 46 mil 632 aves (120 al día en promedio), de las cuales sólo mil 765 fueron identificadas, en su mayoría tildíos.Además, se han encontrado palomas, garzas migratorias y seis águilas ferroginosas, sólo en diciembre del año pasado.

Las aves que participan en estas tareas son propiedad de la empresa Fumiplag a los que el aeropuerto pagó el año pasado 2 millones 927 mil 132 pesos.Esta compañía ha adiestrado a las aves en el arte de la cetrería aeroportuaria, cuyo fin no es la caza sino el desalojo de las aves.Entre los cazadores en encuentra Natasha, que vino de Rusia para ayudar a salvaguardar a los pasajeros que vuelan en el AICM.Se trata de un azor, el depredador natural más grande que tiene el recinto aéreo, para ahuyentar a la fauna aviaria que pudiera provocar dificultades a los aviones en el aterrizaje o despegue."La fauna es impredecible, así tengamos nosotros los mejores métodos de control o la mejor intención de evitar un accidente si la fauna se llega a atravesar; por ejemplo una parvada de gansos pueden tumbar un avión", dijo José Soto Pacheco, coordinador de Riesgo Aviario del aeropuerto."Este permiso está para el desalojo de los organismos que representan un peligro para la aviación, tenemos autorizados redes, trampas, perros de acoso, desalojo por cetrería, más que nada el control es desalojo, no muerte, es decir la fauna que se encuentra en el AICM no se mata, se captura y se desaloja", explicó.Las águilas, el halcón y el azor que se utilizan son vistas por las aves "intrusas" como depredadores naturales, por lo que huyen para no ser su alimento.

Como premio, los "guardianes" reciben un trozo de carne.En tanto la tarea de los perros de acoso es cazar a las aves que se esconden a nivel del suelo.Las seis personas que se encargan de estos trabajos realizan todos los días dos monitoreos, matutino y vespertino, para ver si las aves han sido atrapadas en alguna de las tres trampas Goshawk suecas en las que hay presas en cautiverio, las 40 perchas con redes de nudo corredizo, en las que quedan atrapadas si se detienen a reposar o las seis redes para atrapar aves menores.

Cuando se logran capturar son desalojadas lo más al sur o al norte posible, dependiendo del flujo de aves migratorias.En el caso de los roedores, la acción se concentra en los 120 contenedores de cebo con raticida que les provoca envejecimiento prematuro, lo que les permite regresar a sus madrigueras y morir ahí.Según el funcionario hasta el momento no ha ocurrido ningún accidente aéreo debido a la presencia de estas aves-Escuadrón aéreo.








La fauna que participará en plan antiaves tiene autorización de la Semarnat para cumplir su misión:

13 aguilillas de harris.

1 halcón peregrino.

1 azor ruso.

2 perros de acoso

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